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IRLANDA

ANILLO DE KERRY

Uno de los platos fuertes en la costa oeste de Irlanda es el anillo de Kerry. Es una ruta circular, muy bien señalizada, pero interesa hacerla de manera tranquila disfrutando de la escarpada costa con playas de arena blanca, pueblos encantadores, islas salvajes y espectaculares puertos de montaña. Prepara la cámara de fotos con una buena memoria, porque no te cansarás de fotografiar todo lo que veas.

1.- Buscando el ferry hacia Valentia Island

2.- Valentia Island

3.- Cruzando el puente hacia Portmagee

4.- Caherdaniel

5.- Lady's View

BUSCANDO EL FERRY HACIA VALENTIA ISLAND

Nos levantamos temprano para comenzar una de las rutas más famosas de la zona de  Irlanda, «Ring of Kerry».  Se trata de una ruta que se puede hacer en un sólo día, pero hay que madrugar porque se trata de una ruta larga, nosotros a las 9 de la mañana ya estábamos montados en el coche.

Está todo perfectamente indicado, excepto el ferry a Valentia Island. En distintas guías había leído que las excursiones organizadas hacían esta ruta en el sentido de las agujas del reloj, por lo que nosotros decidimos hacerlo en sentido contrario y así evitarnos ir detrás de grandes grupos de turistas. Fue un acierto.

 

Ruta anillo de Kerry
Ruta anillo de Kerry

Para empezar la ruta debes coger la carretera N72, verás que hay muchísimas señales indicando que es la ruta «Ring of Kerry«, así que es bastante sencillo ir siguiendo las indicaciones. Pasas por distintos pueblos, Killorglin, Glenbeigh, Cahersiveen y enseguida  llegamos al desvío para Knightstown que es donde encontraremos el ferry hacia Valentia Island. Verás que por el camino tendrás distintos motivos para hacer una parada, bien sea por las vistas, por las ovejas o por cualquier otra atracción, es una ruta de lo más entretenida.

VALENTIA ISLAND

Una vez que cruzamos a Valentia Island, llegamos a Knightstown, que es la localidad más importante de la isla. Nada más desembarcar con el coche, encuentras un pequeño puerto de lo más pintoresco, será difícil evitar hacerse una foto junto a la torre del reloj.

Un poco más adelante encontramos un parque donde poder estirar un rato las piernas, así que, mientras que los niños jugaban, yo aproveché para dar una vuelta y buscar alguna tienda donde comprar algo para poder hacer un picnic a mitad de camino.

Es un lujo poder disfrutar solo para nosotros de unos parques en tan buen estado
Es un lujo poder disfrutar solo para nosotros de unos parques en tan buen estado

Valentia Island es una pequeña isla de tan solo 11 km de largo por 3 km de ancho, y lo suyo es cruzarla tranquilamente disfrutando de unos paisajes increíbles. En mitad del camino encontramos un desvío a una cerería artesanal que nos llamó la atención (Valentia Island Candel), así que nos desviamos a conocerla. Al llegar pensamos que nos habíamos equivocado de sitio porque no se veía ninguna tienda ni nada similar, era una casa de piedra como tantas otras habíamos visto. Pero adentrándonos un poco más encontramos el taller donde se fabrican y se venden las velas. Nos atendió un señor muy agradable, además como nos oyó hablar en español, nos pidió permiso para hablarnos en español y así practicaba porque estaba estudiando este idioma. Nos enseñó como fabricaba los distintos tipos de velas, y los niños tuvieron la oportunidad de fabricar su propia vela y después llevársela.

CRUZANDO EL PUENTE HACIA PORTMAGEE

Seguimos nuestra ruta en dirección a Portmagee, que es donde se encuentra el único puente que une Valentia Island con el resto de Irlanda. Cogimos entonces la ruta del anillo de Skelly (que está dentro del anillo de Kerry), camino de los acantilados Kerry Portmagee. Estos  son los más altos de la península de Kerry y la zona más cercana a las islas Skelly, así que las vistas son bastante bonitas. Eran los primeros acantilados que veíamos en Irlanda y la verdad es que nos sorprendieron bastante. De camino a los acantilados hay un pequeño local, bastante coqueto, donde puedes tomar un café y un trozo de tarta casera, así que a la vuelta como hacía bastante frío aprovechamos para entrar en calor.

Aquí tengo que hacer un inciso para hablar de las islas Skellig. Skellig Michael es una isla muy visitada cuando se recorre esta zona, la única forma de acceder es en barco. El barco sólo funciona si las condiciones del mar son buenas. En la cima de la isla hay un antiguo monasterio y las vistas deben ser espectaculares, la parte negativa es que para llegar hay que hacerlo a pie, subiendo 600 escalones. Esto hizo que para nosotros fuera inviable la visita puesto que no era demasiada paliza para los niños. Preferimos seguir visitando otras zonas del anillos de Kerry.

En este momento nos entraron las dudas si seguir por el anillo Skelly o no, la ruta sigue por una carretera de montaña bastante estrecha, por lo que hay que ir observando el tráfico por si viene uno de frente, echarse a un lado y dejarlo pasar. Es frecuente que se forme algún que otro que atasco.  A su favor hay que decir, que los autobuses de turistas no andan por ahí. Finalmente decidimos ser valientes y seguir hacia delante. Cuando llegamos a la cima nos alegramos porque las vistas de Valentia Island desde aquí son magníficas.

Vistas desde la cima de Valentia Island
Vistas desde la cima de Valentia Island

Comenzamos a bajar y nos encontramos con un parque y como no podía ser de otra manera, nos tocaba parar y jugar un rato. La verdad es que sorprende lo bien cuidados que están todos los parques.

CAHERDANIEL

El siguiente punto importante es Caherdaniel, se trata de la casa familiar del libertador  O’Conell cuya familia se hizo rica gracias al contrabando. La casa se puede ver por dentro, pero los jardines son preciosos y de acceso libre, así que nos conformamos solo con la visita a los jardines. Muy cerca de los jardines hay una pequeña playa donde poder remojarse si el tiempo acompaña, no fue nuestro caso.

SEGUIMOS HACIA EL FAMOSO MIRADOR LADY’S VIEW

Esta zona es muy bonita dentro del anillo. Desde Caherdaniel se sigue la carretera atravesando bosques, y se llega a Kenmare, un bonito pueblo de aire alpino.
Desde aquí el camino hasta Killarney es una maravilla. Primero se sube hasta un paisaje rocoso, y luego se baja hasta Killarney atravesando varios miradores, entre ellos el Lady’s View, que es el mas famoso.

Llegamos a Killarney alrededor de las 7 de la tarde, por lo que nos fuimos directamente a cenar antes de que nos cerraran las cocinas. Fuimos a un restaurante que se llama «Caragh Restaurant & Lounge Bar» (106 New St, Killarney) y nos gustó tanto que al día siguiente repetimos. Se trata de un sitio bastante acogedor, con dos plantas, tienen menú de niño bastante completo, nosotros nos pedimos hamburguesas de Angus con una cerveza y los niños el menú infantil y pagamos alrededor de 40 euros, el postre, por supuesto, en la heladería del primer día.

En total hicimos alrededor de 200 km, pero no hagáis cuentas con los tiempos que os marca google. Tened en cuenta que rara vez vas a poder ir a la máxima velocidad permitida, primero porque las carreteras son demasiado estrechas, hay muchas zonas en las que sólo hay un carril con apartaderos a ambos lados para ir dejando paso al tráfico que viene en el otro sentido. Y segundo, el paisaje es tan impresionante, que será difícil no parar cada pocos kilómetros.

 

Día 0. Preparativos para viajar a Irlanda

Día 1. Almería-Dublín. Traslado aeropuerto-centro ciudad

Día 2. Conociendo Dublín

Día 3: Nos vamos de Dublín a Killarney

Día 5: La península de Dingle

Día 6. De Killarney a Galway con parada en acantilados de Moher

Día 7: Parque Nacional de Connemara. De Galway a Clifden

Día 8. Volvemos a Dublín pasando por Clonmacnoise

Días 9 y 10. Dos días en Dublín

 

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