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IRLANDA

CONNEMARA. DE GALWAY A CLIFDEN

Después de un agradable y contundente desayuno en Galway, emprendimos el viaje para sumergirnos por completo en Connemara. Aquí, como ya comenté anteriormente, el paisaje es totalmente distinto, todo está lleno de lagos, turberas y ciénagas con apenas árboles. Aún así es todo una maravilla, distando bastante de la típica imagen que tenemos de Irlanda.

1.- Salida de Galway por la carretera de la costa

2.- Abadía de Kylemore

3.- Sky Road

SALIDA DE GALWAY POR LA CARRETERA DE LA COSTA

Desde Galway hay dos rutas alternativas para llegar a Clifden:

  1.  Puedes ir directamente por la N59 bordeando el lago Corrib y parando en los miradores donde las vistas te cautivarán.
  2. La opción que cogimos nosotros, es dar un pequeño rodeo y coger la R336 hasta Maam Cross donde enlaza de nuevo con la N59, de esta manera bordeas la costa y las vistas tampoco te dejarán indiferente porque todo está salpicado de islas y de pequeños lagos que hacen que pares continuamente a hacer fotos.
Desde Galway a Clifden por la carretera de la costa.
Desde Galway a Clifden por la carretera de la costa.

La zona cada vez se supera en belleza, cada nuevo lago nos va fascinando cada vez más. Y es aquí donde aparecen nuestras amigas las ovejas, la carretera es suya porque van andando alegremente por donde les apetece, así que es otro peligro añadido a los habituales de la conducción en Irlanda. La parte positiva es que el paisaje es tan asombroso que vas a ir despacio por la carretera, así que no es preocupante que te aparezcan unas cuantas ovejas, además que esto divierte un montón a los niños.

ABADIA DE KYLEMORE

Una vez ya en la carretera de Clifden, verás el cruce que te lleva a Kylemore y que pasa junto al lago donde está la isla de la abadía. Hay que ir con cuidado porque es fácil pasarse el desvío. Y es aquí donde puedes tomar la típica foto de postal de Connemara.

Tras unos lagos de ensueño se llega a la Abadía de Kylemore. El aparcamiento es gratuito, así que, aunque no tengas intención de entrar, te aconsejo que te desvíes unos minutos porque podrás sacar unas fotos muy bonitas.

Abadía Kilemore
Abadía Kilemore

Nosotros decidimos entrar y pagamos 13€/adulto, por los niños no  nos cobraron nada. Fue todo un acierto ya que los jardines al pie de la capilla, ese precioso lago, el paseo por el bosque hasta  el jardín amurallado, ¡uff!, fue de lo más bonito que habíamos visto en Irlanda. Así que, si llegáis hasta aquí, por favor, no os lo podéis perder.

El interior de la abadía es curioso, las zonas que se pueden visitar son: los salones donde los anteriores propietarios dejaron su huella, el mausoleo de Henry (empresario inglés que compró la propiedad y construyó el castillo), y la iglesia gótica.

Iglesia gótica de Kilemore. Es como una pequeña catedral.
Iglesia gótica de Kilemore. Es como una pequeña catedral.

Desde la abadía hay autobuses que salen continuamente y que te acercan a los jardines amurallados, que están a algo más de un kilómetro de allí. Este camino se puede hacer andando, lo que te llevará un buen rato porque irás parando para hacer fotos y para jugar con instrumentos musicales gigantes que hay por el camino.

Una vez que llegamos a los jardines nos quedamos maravillados, supongo que algo tendrá que ver el hecho que seamos del sureste de España. Los jardines y los invernaderos que hay dentro, se ven en poco rato, y más cuando te está cayendo la lluvia que nos cayó a nosotros.

Jardines Amurallados de Kilemore
Jardines Amurallados de Kilemore

Justo antes de entrar a los jardines hay una zona con mesas donde aprovechamos para tomar nuestro sándwich. También hay un bar donde puedes comer, y donde nosotros tomamos un café para así cobijarnos de la lluvia.

Como la lluvia parecía no acabar, cogimos el bus de vuelta a la abadía y de ahí de nuevo en ruta hacia Clifden.

Desde aquí puedes acercarte al Parque Nacional de Connemara, que está como unos 10 kilómetros y allí hacer alguna ruta de senderismo, pasear en pony (tienen raza propia), alquilar una bici… Pero, esta parte nos la saltamos porque se nos empezaba a hacer tarde.

SKY ROAD

Llegamos a Clifden y fuimos a buscar nuestro B&B Racecourse Lodge y nos quedamos asombrados del lugar. Fue, sin duda, el mejor B&B en el que estuvimos. Está un poco alejado del centro del pueblo, pero llegas en cinco minutos en coche. Tuvimos que coger dos habitaciones porque no había habitaciones familiares, aunque luego la dueña si nos aplicó tarifa familiar y nos rebajó un poco el precio que habíamos reservado en Booking. Junto al B&B había un campo de fútbol, con la entrada libre y que fue la delicia de los niños que no tardaron nada en salir corriendo a jugar en él. Realmente allí necesitan poco para montar un campo de fútbol, ya que en cualquier explanada ponen dos porterías y listo, el césped lo tienen de serie.

Una vez que dejamos las maletas, empezaba a llover un poco y decidimos ir a hacer la «Sky Road» o carretera hacia el cielo, antes de que arreciara la lluvia. Se trata de una carretera circular que tiene 12 kilómetros de longitud. La verdad es que no pudimos ver nada, se metió otra de las famosas nieblas y nos impidió ver más allá del cristal del coche. Así que, aún siendo las 6 de la tarde, decidimos irnos a cenar.

En la calle principal encontramos un restaurante que anunciaba pescado y marisco, Off the Square Restaurant, y nos dimos un buen homenaje. Creo que fue el mejor sitio de Irlanda donde comimos.

Al salir del restaurante, la niebla había desaparecido y brillaba el sol, así que nos montamos en el coche para repetir la Sky Road, ahora en sentido inverso. Y esta vez si que pudimos disfrutarla bien.

A la vuelta, no pudimos resistir la tentación de pasear por este pequeño pueblo pesquero que era realmente encantador. Y llegó la hora de volver al B&B para descansar. Al día siguiente, volvíamos a Dublín.

Día 0. Preparativos para viajar a Irlanda

Día 1. Almería-Dublín. Traslado aeropuerto-centro ciudad

Día 2. Conociendo Dublín

Día 3: Nos vamos de Dublín a Killarney

Día 4. Anillo de Kerry

Día 5: La península de Dingle

Día 6. De Killarney a Galway con parada en acantilados de Moher

Día 8. Volvemos a Dublín pasando por Clonmacnoise

Días 9 y 10. Dos días en Dublín

 

 

2 respuestas a «CONNEMARA. DE GALWAY A CLIFDEN»

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