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IRLANDA

CONOCIENDO DUBLÍN

Nos despertamos con una hora menos en nuestros relojes, pero con una agenda de visitas bien repleta. Hoy tocan las visitas más alejadas al centro de Dublín, sólo necesitamos que la climatología se ponga de nuestro lado.

1.- Kilmainham Gaol

2.- Guinness Storehouse

3.- St. Stephen's Green

4.- Grafton Street

Llevábamos el desayuno incluido en el precio del hotel, por lo que cuando salimos a la calle era para empezar nuestra visita por la ciudad. Habíamos leído sobre Phoenix Park, con más de 700 hectáreas de extensión es el parque urbano más grande de Europa, donde poder alquilar bicicletas e ir a la búsqueda de ciervos en libertad.

Nada más salir empezó a llover, pero era una lluvia fina que se sobrellevaba bien con el chubasquero. En O’Connel St. hay paradas de autobuses de línea, las que te llevan a Phoenix Park están en North City, así que fue la opción que escogimos. Tardamos una media hora en llegar. El bus nos dejó en un lateral del parque y creo que en la zona más alejada de la entrada principal. Nada más entrar al parque la lluvia empezó a arreciar, sacamos los paraguas y esperamos a que bajara de intensidad un poco para seguir con nuestra excursión.

Recién llegados a Phoenix Park
Recién llegados a Phoenix Park

Viendo que la lluvia seguía siendo intensa y que no íbamos a poder dar nuestro paseo en bici, cambiamos de planes. Muy cerca de Phoenix Park está Kilmainham Gaol. Pues bien, está cerca del parque pero no de la zona del parque en la que nos encontrábamos nosotros y tuvimos que andar bajo la lluvia casi 45 minutos para llegar.

KILMAINHAM GAOL

Una vez que llegas, hay que comprar las entradas y vas entrando en grupos. El precio de la entrada era de 8€/adulto, 4€/menores de 18 años, y los menores de 12 años entran gratis. También hay entradas familiares. Sólo se puede entrar con visitas guiadas en inglés, que esto no os asuste ya que aunque no os manejéis mucho con el inglés, la visita merece la pena y los guías hablan un inglés bastante claro. La visita dura alrededor de 1 hora.

Si tenéis claro cuando vais a hacer esta visita, podéis comprar los tickets por internet, así os aseguráis que vais a entrar a la hora que hayáis solicitado y no tenéis que esperar. Ahora sí, te recomiendan que estés 15 minutos antes de la hora contratada. La página sólo está en inglés y gaélico, pero es bastante intuitiva.

Se trata de una antigua cárcel reconvertida en museo.  Al principio esta cárcel albergaba a delincuentes comunes como ladrones, prostitutas o mendigos. A finales del siglo XIX y principios del XX, esta cárcel llegó a jugar un papel importante en la historia de Irlanda, puesto que muchos de los líderes de las revueltas de independencia de Irlanda, estuvieron recluidos e incluso ejecutados en ella.

Galería de vigilancia
Galería de vigilancia

La visita comienza en la capilla de la cárcel convertida en sala-museo donde poder conocer algo más sobre la historia de la cárcel y de Irlanda. Después se pasa al ala oeste que es la más antigua. Es escalofriante ver las duras condiciones en las que vivieron los prisioneros.

Se visitan también las celdas donde estuvieron los participantes de las revueltas donde podrás ver sus nombres en una placa sobre las celdas que ocuparon. Lo más llamativo de la visita es el vestíbulo principal en el ala este, el cual fue remodelado y os recordará a los que suelen salir en las cárceles de las películas americanas. De hecho, esta cárcel también es conocida por haberse rodado en ella la película «En el nombre del padre» de Jim Sheridan.

La visita concluye en el patio donde se ajusticiaban a los presos.

Patio de Kilmainham Gaol
Patio de Kilmainham Gaol, donde ajusticiaban a los presos.

Decir que esta visita, aunque a los niños les pueda resultar un poco larga, les llama mucho la atención por el hecho de visitar una cárcel por dentro.

Una vez terminada la visita a la cárcel y, aprovechando que la lluvia nos había dado una tregua, decidimos ir paseando hasta la Guinness® Storehouse. El paseo fue de unos 2 km, suerte que los niños están acostumbrados a andar, pero nos sirvió para ir conociendo zonas que no hubiéramos visto de otra manera.

GUINNESS® STOREHOUSE

Guinness® Storehouse
Entramos en Guinness® Storehouse

Había leído que podía haber bastante cola para comprar las entradas, así que las llevábamos compradas desde casa en la página de Guinness®. Al comprar las entradas por internet, accedimos directamente a la fábrica. Además, es bastante más económico hacerlo por Internet. Los precios de las entradas en Internet son: 17,50€ para mayores de 18 años, 16€ para los adolescentes entre 13 y 17 años, y para los menores de 13 años es gratuita. Los adultos tienen una pinta gratuita en el bar situado en la última planta con unas bonitas vistas sobre la ciudad. A los menores de edad les dan un refresco (a los menores de 13 años que no han pagado entrada también se lo ofrecen).

Vista de las 7 plantas de Guinness®
Vista de las 7 plantas de Guinness®

El edificio tiene la forma de una pinta de Guinness® y consta de 7 plantas en las que te van contando la historia y fabricación de esta cerveza. Cuando entras te dejan una guía auditiva, disponible en distintos idiomas, para ir haciendo la visita a tu aire (son gratuitas pero hay que entregar como fianza un documento de identidad que te devuelven cuando entregas las guías).

En la entrada veréis el contrato de arrendamiento original firmado por Arthur Guinness, donde se alquila la cervecería St. Jame’s Gate por un periodo de 9000 años.

Podréis ver el proceso de fabricación de la cerveza, además hay una exposición de toneles y de distintos medios de transporte que se han utilizado para transportar la cerveza. Aquí hay un laboratorio de degustación y te dan un chupito de cerveza para que comprobéis el resultado final.

Otra cosa que aprenderás es tirar una pinta de manera correcta, que también tiene su ciencia. Podrás ver toda la publicidad de Guinness, habrá algún icono que os resulte familiar. Y también hay una exposición de como se crearon las campañas publicitarias.

 

En la planta 5 hay un restaurante tipo buffet, donde puedes degustar una variedad de platos irlandeses, en algunos de ellos utilizan como ingrediente cerveza Guinness®. Al pasar por aquí y venirnos el olor a comida, se nos abrió el apetito y como era la hora del almuerzo, aprovechamos para probar el típico Irish Stew con Guinness®.

En la última planta encontrarás un bar circular con la barra en el centro y rodeado de grandes cristaleras para poder ver la ciudad. Es un sitio bastante interesante y es aquí donde podrás disfrutar de tu pinta gratuita con unas bonitas vistas de Dublín. Si lo prefieres puedes coger las pintas aquí y después bajártelas al restaurante para comer.

Vistas desde el Gravity bar en la última planta de la Guinness® Storehouse
Vistas desde el Gravity bar en la última planta de la Guinness® Storehouse

Al salir de la fábrica pasamos por la tienda, hay muchísimos artículos de merchandising, pero os aconsejo que los compréis en las tiendas de souvenirs que encontraréis en el centro, son los mismos pero salen más baratos que en la fábrica.

ST. STEPHEN’S GREEN

Después de tanta visita, es obvio que los niños empiezan a estar cansados y necesitan un cambio de actividad. En el centro de Dublín hay un parque bastante bonito, con grandes jardines y zonas con juegos infantiles. Se trata de un parque rectangular de unas 9 hectáreas, el cual está cercado. Hay un lago habitado por gaviotas y cisnes, y bastante arboleda. Lo que más me llamó la atención es una zona para personas invidentes donde hay plantas aromáticas identificadas con carteles en Braille.

Fuimos andando desde la fábrica de cerveza, aunque está a unos 3 km, aprovechamos que era nuestro segundo día de viaje y aún no estábamos cansados. Una vez allí, ya tocó descansar un rato.

Hay multitud de zonas verdes para entrenar jugando a rugby
Hay multitud de zonas verdes para entrenar jugando a rugby

GRAFTON STREET

Una vez con las pilas recargadas era hora de ir acercándonos al hotel. El parque St. Stephen’s Green está al final de Grafton Street, que es una de las calles comerciales más importantes en Dublín.

Tienda Disney en Gratfon St
Tienda Disney en Gratfon St, visita obligada con mis hijos

Es una calle peatonal muy animada, además de la multitud de comercios que hay, lo más destacable son los «artistas callejeros» que le dan vida a la calle. Son artistas bastante buenos y es difícil encontrar dos actuaciones similares en la calle, uno hace magia, otros hacen mimos, otros son una banda de música que ameniza la calle, etc….

El día estaba llegando a su fin e iba siendo hora de descansar. De camino al hotel pasamos por una hamburguesería y aprovechamos para cenar algo rápido. Al día siguiente, nos esperaba una nueva aventura, ¡nos estrenábamos conduciendo por la izquierda!

 

Día 0: Preparativos para viajar a Irlanda

Día 1. Almería-Dublín. Traslado aeropuerto-centro ciudad

Día 3: Nos vamos de Dublín a Killarney

Día 4. Anillo de Kerry

Día 5: La península de Dingle

Día 6. De Killarney a Galway con parada en acantilados de Moher

Día 7: Parque Nacional de Connemara. De Galway a Clifden

Día 8. Volvemos a Dublín pasando por Clonmacnoise

Días 9 y 10. Dos días en Dublín

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